Bio

Nací el 2 de noviembre de 1963 en Miranda de Ebro, muy al norte de Burgos. Mi padre era de origen gallego y mi madre, sevillana. Ellos nos transmitieron, a mí y a mi hermano, la pasión por la música. Estudié con jesuitas: una época con momentos oscuros, pero teníamos un teatro fantástico donde representábamos los clásicos españoles. Cuando tenía 15 años mi padre decidió que nos trasladáramos a Barcelona porque pensaba que era la ciudad más moderna de España. Conocí el mar, era la explosión de la democracia y el catalán. Me adapté rápidamente. Estudié Filología Hispánica e Historia del Arte en la Universitat de Barcelona, Interpretación en la Escuela de Arte Dramático de Tarragona y Dirección de Escena en el Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona. Después hice clases de perfeccionamiento con gente como Judy Dench, Brian Cox y Bruce Myers, y con maestros como Jerzy Grotowsky, Peter Brook, Giorgio Strehler, Ingmar Bergman y Andrej Wajda.

Con veinte años empecé en el mundo del teatro profesional en el Teatre Principal de Vilanova i la Geltrú y después en Barcelona. En 1992 voy a París, al Odéon, con Lluís Pasqual, y después hice una gira por Sud-América. En 1995, Focus empieza a producir mis espectáculos teatrales. En 1996 hice La verbena de la Paloma y el director del Festival de Edimburgo, de vacaciones en Barcelona, la vio y me invitó a llevarla el año siguiente. Aquella producción y La vida es sueño marcaron un punto y aparte en mi carrera. Desde 1999 y hasta el 2011 he sido director artístico del Teatre Romea. Tengo la suerte de alternar la dirección de escena de ópera, teatro y zarzuela por todo el mundo. También he empezado a impartir cursos de dirección e interpretación escénica en Europa, me gusta mucho trabajar con la gente que empieza porque están llenos de energía. El teatro me ha dado una libertad mental que nunca había imaginado. Como dice el protagonista de Plataforma, de Houellebecq, tengo claro tengo claro que “me olvidarán, me olvidarán”.

 
 
CV Calixto Bieito